La última temporada

Estoy en el capítulo de tu serie de Netflix favorita, lo malo, es que se repite, si no puedes ni pasar de capítulo, no pretendas acabar la temporada. Le doy a pausa, cada vez que bailas en el coche a ritmo de Lori Meyers, o mientras sonríes al compás de Izal. Mi mando se ha quedado sin pilas, ya no puedo rebobinar a tus caricias, tus carcajadas, que terminaban con un mágico suspiro que sonaba a casa, tampoco puedo pausarme más en los días de... te quiero más que a la cama, más bien, me encanta vuestra combinación. Esta vez, no es necesario un cambio de pilas, hay que empezar una serie nueva. 

Alba T. Larralde

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