Amor a Distancia

Todo sigue como siempre, todos los viernes después de una larga semana, (quizás algo dura pero siempre larga) en mi bar favorito, en realidad es un poco cochambroso pero ahí he compartido tantas sonrisas y momentos con mis amigos, que es nuestro bar. Que si una Estrella y no más, menuda mentira. Ya nos hemos puesto al día y toca volver a casa. El viernes es maravilloso, porque te das cuenta de que los ojitos que le pones a la cama nada más llegar, no se pueden comparar con nada, ni siquiera contigo (la cama es sagrada cariño). Miro el teléfono esperando a que des alguna señal de vida, tendré que esperar otra semana más, supongo. Así eres, así somos. Pasas de mí e intento enfadarme, de verdad que lo intento, pero cuando mojas una patata en el batido y te la comes mientras sonríes, sólo puedo reír acorde con tu tontería y pensar que qué suerte tengo de verte hacer el payaso. Oh y cuando haces eso de poner caras raras mientras me miras, en el fondo sabes que me gusta (porque lo haces tanto que sería preocupante) es increíble lo despistada que puedes llegar a ser, consigues sorprenderme cada día y eso te hace aún más especial. Pero bueno, tendré que conformarme, hasta la próxima semana por los menos. 

Alba T.Larralde

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