Por Sara

No sé si fue la forma en la que nos conocimos, o que compartieramos los mismos gustos; llegaste para sacarme de la rutina, para enseñarme a disfrutar de las pequeñas cosas que tenía; que eran inmensas, para hacerme reír, para sentirme vivamente feliz; eras magia y a la vez tormenta, luz y resplandor, orgullosa y bondadosa. Pero nada es para siempre, todo tiene un final; y dicen que lo bueno se acaba antes; no importa nada, da igual de quién fuera la culpa; ahora sé que soy mejor, mejor en sentir, en querer, en vivir, en demostrar, en arriesgar, en valorar... Y todo por ti, por Sara.

Alba T. Larralde

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